viernes, 25 de noviembre de 2016

25 NOVIEMBRE. NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO


En nuestro Colegio Pintamos nuestra VIDA DE AMOR, formando juntos un mural que recoge momentos de cariño y felicidad entrañables de nuestro alumnado y sus familias. 
Sólo desde desde estos mensajes y gestos POSITIVOS y SIMBÓLICOS podemos aportar granos de ESPERANZA EFECTIVOS Y EFICACES PARA NUESTRA SOCIEDAD. 



martes, 15 de noviembre de 2016

Día del Flamenco 16 noviembre



El miércoles 16 de noviembre se celebró en nuestro centro el "Día del Flamenco".  Desde la Biblioteca escolar se articuló una actividad que nació en el seno del "aula de convivencia" como una actividad integradora. Se desarrolló en el 3er ciclo y en ella la historia, literatura y música fueron de la mano; distintos alumnos hablaron de flamenco, de algunos de sus figuras más representativas, así como de Lorca y su "Nana del Caballo Grande" (Bodas de Sangre). Como broche final, uno de nuestros alumnos, cantó esta Nana que musicó el gran Camarón.




miércoles, 2 de noviembre de 2016

CUENTO INTERACTIVO ¿Te atreves?

"La fiesta de disfracesCuento interactivo.
Pascual tiene una fiesta de disfraces, compra un disfraz de aviador y cuando va a probárselo se da cuenta que no encuentra sus famosas gafas de aviador. Necesita ordenar la habitación. ¿ Le ayudas a ordenarla?
Pincha sobre la imagen para acceder al cuento

Hay cuentos que no se pueden leer en papel, con este cuento queremos trasmitir a los peques valores responsable como el de mantener en orden la habitación.
Una manera divertida y entretenida de aprender
Los cuentos estimulan la fantasía y la imaginación del niño/a y abanico de posibilidades abren un que aumentan su pequeña experiencia.
La lectura como hábito
Hay una frase conocida que dice Leer es un buen hábito; y nadie podría negarlo, sin embargo no siempre se le da el espacio que debería tener, generalmente se lo deja para una hora de descanso muy por debajo de cualquier otra actividad. Si se tiene en cuenta, que los niños aprenden imitando a sus mayores, puede afirmarse que de padres que no leen, nazcan niños que tampoco adquieran este hábito. Esto no necesariamente siempre es así, pero es muy probable que ocurra. Es muy difícil para un niño adquirir solo el hábito de la lectura, para ello necesita de un adulto que lo incentive y lo guíe en este camino.

Halloween, cultura, lectura y valores




Un cuento corto infantil: EL CONCURSO DE DISFRACES
Marisa y Daniel son dos niños de diez años, ambos son amigos desde que iban a preescolar y son prácticamente inseparables.
cuento-infantilComo se acerca Halloween y ya son mayorcitos, los padres de su curso han decidido prepararles una fiesta con todos sus amigos, siendo el plato fuerte un concurso de disfraces. El premio, una piñata llena de dulces terroríficos para el ganador.
Como los niños están entusiasmados con la idea de la fiesta, todos deciden ayudar a sus padres a hacer la decoración para el gran día. Pronto se ponen manos a la obra y, junto con sus padres, quedan todas las tardes para ir haciendo los adornos que le darán al lugar reservado para la fiesta un toque de misterio y miedo que tanto les gusta.
Llega el esperado día y tanto Marisa y Daniel, como todos sus amigos van con sus disfraces favoritos, todos dispuestos a ganar la tan deseada piñata.
Mientras unos padres preparan lo necesario para dar el veredicto del concurso, otros les hacen actividades para que se diviertan durante la fiesta y les sacan unas grandes bandejas llenas de bocadillos, pasteles y refrescos para que repongan fuerzas entre juego y juego.
También han preparado una pista de baile donde los más bailarines se lo pasan en grande con las canciones que han oído  y bailado durante las largas vacaciones de verano.
La tarde se pasa volando y conforme se acerca la hora de decidir cuál será el mejor disfraz, los niños se van poniendo cada vez más nerviosos.
Llega el momento de elegir al mejor disfraz y, la decisión se convierte en lo más difícil de la tarde. Todos tienen algo que lo hace especial y será complicado que todos se lo tomen bien.
Finalmente, después de pensárselo mucho, nombran al ganador del concurso.
cuento-con-valores
¡Y el ganador del I concurso de disfraces es…!- dice el padre de Marisa, dando emoción al momento – ¡Guillermo,  por su disfraz de momia caza fantasma!
Todos los niños y sus padres rompen en aplausos y le hacen un pasillo a Guillermo para que pueda pasar a por su premio. Todos menos Marisa y Daniel que, tremendamente enfadados por no haber sido ellos los ganadores salen de la habitación dando un portazo.
Viendo la situación tan incómoda que han creado los dos amigos, los padres de Marisa y Daniel van detrás para hablar con ellos y que se disculpen, pero no hay forma de convencerles para que salgan a disfrutar de lo que queda de tarde con sus amigos.
El padre de Marisa empieza a enfadarse por el comportamiento de su hija y le pregunta por qué se porta así después de lo bien que lo estaban pasando hasta entonces.
 -¡No es justo papá! – Le contesta Marisa entre lágrimas- ¿no ves que el disfraz de Guillermo esta hecho solo de papel? Mi disfraz de bruja es mucho más bonito.
– Eso no es así, Marisa – le dice su padre – hemos decidido que sea su disfraz porque a pesar de ser sencillo, se lo ha hecho el mismo. Eso es lo que le hace especial, es muy fácil ir a la tienda y comprarse el más bonito que haya. Pero también es muy bonito hacerte tu mismo disfraz y eso cuesta tiempo.
-Pero papá…- protesta la niña.
– Cariño, es muy bonito ganar. Pero tienes que aprender que a veces se gana y otras se pierde. Anda vuelve con tus amigos a la fiesta.- le anima cogiéndole de la mano.
cuento-de-halloweenNo muy convencida, Marisa vuelve al salón y se sienta de nuevo junto a su inseparable Daniel, mientras todos los demás están pendientes de Guillermo, que con un palo se dispone a romper la piñata, con forma de calabaza, para descubrir su preciado premio.
Con un golpe certero, rompe la calabaza y todos los niños corren a coger una de las chuches que lleva dentro. Guillermo, al igual que los demás, coge todo lo que puede y, viendo que no están junto a ellos Marisa ni Daniel, le pide a la madre de Daniel que le acompañe donde están los dos amigos.
Guillermo se acerca con las manos llenas de chuches y les ofrece parte de las que ha cogido de su piñata.
-Se que estáis enfadados porque he ganado yo, pero si queréis podemos compartir las golosinas. – les dice Guillermo con un hilo de voz.
-Pero, es tu premio. Son tus golosinas.- le dice Daniel.
-Eso es, deberías quedártelas tú.- le insiste Marisa un poco más calmada.
– No quiero las chuches si no puedo comérmelas con mis amigos. Yo no puedo con todas.- dice el niño con una sonrisa de oreja a oreja.
A los tres amigos les puede más las ganas de comer chuches que el enfado y, enseguida se sientan en el suelo a elegir las que más le gustan a cada uno.
Mientras los padres de Daniel y Marisa sonríen al ver la lección que el gesto de Guillermo les acaba de enseñar.  Si es importante saber perder, aún lo es más saber ganar.
Un cuento corto infantil por Rosi Requena

domingo, 23 de octubre de 2016

24 Octubre Día de las Bibliotecas Escolares

En 1997, la Asociación Española de Amigos del libro Infantil y Juvenil, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, propone celebrar el Día de la Biblioteca el 24 de octubre, para concienciar a la sociedad de la importancia de la lectura y como homenaje y reconocimiento a la labor de los bibliotecarios/as. Desde entonces, son cada vez más las instituciones y usuarios de las bibliotecas que celebran este Día.
 De acuerdo con el Manifiesto de 1999 elaborado conjuntamente por la UNESCO y la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas) sobre las bibliotecas escolares, la biblioteca escolar ofrece servicios de aprendizaje, libros y otros recursos, a todos los miembros de la comunidad escolar para que desarrollen el pensamiento crítico y utilicen de manera eficaz la información en cualquier soporte y formato.




Al considerar la biblioteca escolar como parte integral del proceso educativo, el Manifiesto establece unas funciones esenciales  para la adquisición de la lectura, la escritura, las capacidades informativas y para el desarrollo de la educación, del aprendizaje y de la cultura. Estas funciones son el núcleo de los servicios esenciales que la biblioteca escolar debe ofrecer:
  • Apoyar y facilitar la consecución de los objetivos del proyecto educativo del centro y de los programas de enseñanza.
  • Crear y fomentar en los niños el hábito y el gusto de leer, de aprender y de utilizar las bibliotecas a lo largo de toda su vida.
  • Ofrecer oportunidades de crear y utilizar la información para adquirir conocimientos, comprender, desarrollar la imaginación y entretenerse.
  • Enseñar al alumnado las habilidades para evaluar y utilizar la información en cualquier soporte, formato o medio, teniendo en cuenta la sensibilidad por las formas de comunicación presentes en su comunidad.
  • Proporcionar acceso a los recursos locales, regionales, nacionales y mundiales que permitan al alumnado ponerse en contacto con ideas, experiencias y opiniones diversas.
  • Organizar actividades que favorezcan la toma de conciencia y la sensibilización cultural y social.
  • Trabajar con el alumnado, el profesorado, la administración del centro y las familias para cumplir los objetivos del proyecto educativo del centro.
  • Proclamar la idea de que la libertad intelectual y el acceso a la información son indispensables para adquirir una ciudadanía responsable y participativa en una democracia.
  • Promover la lectura, así como también los recursos y los servicios de la biblioteca escolar dentro y fuera de la comunidad educativa.
     Pregón del Día de la Biblioteca 2016 por Ledicia Costas

    Una luciérnaga es una isla perdida en la noche más densa. Cien luciérnagas, una constelación misteriosa que marca el rumbo hacia otros universos. Así, con esa estrategia de luz, se organizan los libros que moran en las bibliotecas. Son caricias fosforescentes que incendian los sueños y recomponen los corazones grises hasta hacerlos recobrar su color rojo brillante. Cualquier individuo que padezca el síndrome del corazón gris, debería ponerse en manos de un experto y visitar una biblioteca.

    Para escribir un libro, además de hacer malabarismos con las palabras hay que ser una desvergonzada o un loco. Un atrevido, una excéntrica descontrolada. Llevar un calcetín de lunares, otro de rayas y los pelos de punta. Una cresta como las que lucen las cacatúas sería un peinado muy interesante para un escritor. Solo las mentes más disparatadas son aptas para escribir libros. Pero para custodiarlas no es suficiente con tener un desajuste en los cables cerebrales. Es indispensable ser de fuera. Un extraterrestre. Las bibliotecas albergan seres con antenas giratorias, cerebros millométricos que memorizan títulos rebuscados, rimbombantes, campanudos. Las personas que custodian libros siempre me han parecido criaturas singulares. Están dotadas de extremidades retráctiles que estiran y estiran hasta alcanzar aquel volumen al que parecía imposible acceder. A continuación, como si nada, se recomponen y todo vuelve a su posición natural. Parecen seres humanos, pero a poco que les observes percibirás que no son de aquí. Una de las cosas que más me fascina de los bibliotecarios es su cerebro. ¡Me parecen tan listos! Los libros fabrican pensamientos. Pasar tantas horas dentro de una factoría de ideas es bueno para tener un corazón rojo y brillante y una cabeza repleta de planes fantásticos.

    Alguien me han contado que el 24 de octubre es el Día de la Biblioteca. Sería genial organizar una fiesta con confeti y pompas de jabón. Celebrarla por todo lo alto. Me encantaría vestirme para tal ocasión como el personaje de algún libro, sentarme en la mesa de una biblioteca de la ciudad donde vivo y esperar a que fueran a visitarme. En las bibliotecas puedes ser quien tú quieras. Desde Mary Poppins hasta Matilda, Atreyu, Drácula o incluso Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta Efraimsdotter Långstrump. Puedes ponerte botas de pelo, plumas, zancos y sombreros. ¡Sombreros! ¡Eso es! Imagino a una pequeña lectora acercándose a mí discretamente, atraída por los colores y formas de mi sombrero:

    —Sombrerera loca, ¡qué fiesta más maravillosa! ¿Sería tan amable de servirme una taza de té?

    Yo se la serviría con mucho gusto, poniendo cara de mujer refinada, y luego ambas haríamos ruido al tragar. Sonaría algo parecido a glup glup glup. Y antes de que nos diese tiempo de romper a reír de forma desenfrenada, aparecería el bibliotecario, como surgido de la nada, que para eso poseen la facultad de materializarse delante de ti en el momento más inoportuno, y nos advertiría de que las bibliotecas no son merenderos. Hay que reconocer que son únicos custodiando tesoros. Extraterrestres con el corazón rojo y brillante. Qué cosa tan extraordinaria. ¡Feliz Día de la Biblioteca!